Los representantes gremiales tuvieron un encuentro con Kicillof, Insfrán, Quintela, Ziliotto, Suárez y Melella. Daer aseguró que es necesario construir “diálogo federal” para defender “los derechos de los trabajadores en todo el país”.
A una semana de que se trate en el Congreso el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno Nacional, la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunió este miércoles con los gobernadores peronistas opositores al presidente Javier Milei: Axel Kicillof (Buenos Aires); Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja); Sergio Ziliotto (La Pampa); Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Discutieron el accionar y combatir la polémica iniciativa.
Uno de los líderes de la CGT, Héctor Daer, aseguró que “la unidad es clave” para confrontar las medidas de la administración libertaria. “Seguimos sumando, construyendo diálogo federal y defendiendo los derechos de las y los trabajadores en todo el país”, señaló Daer en sus redes sociales.
El triunviro de la CGT, Jorge Sola, en diálogo ratificó el plan de lucha de la central obrera contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y dejó en claro que la estrategia inmediata apunta a que “no haya quórum” al momento del debate legislativo. En ese marco, sostuvo que “no damos por perdida la posibilidad de que no se trate la ley”.
Sola cuestionó con dureza el contenido de la iniciativa oficial y defendió la postura gremial al afirmar que las “críticas son de sentido común”. Según remarcó, el proyecto no surge de ningún consenso social: “Ni los empleadores ni los trabajadores armaron esta reforma laboral”. Para el referente de la CGT, se trata de una norma regresiva que “no moderniza ni una sola cosa” y que, por el contrario, “ataca los derechos individuales y colectivos de los trabajadores”.
En términos económicos, el sindicalista advirtió que la reforma implica “una notable transferencia de ingresos” desde los trabajadores hacia otros sectores, sin que exista un beneficio concreto para el empleo o la producción. “No hay inversión que genere la rueda virtuosa de la economía”, sostuvo, y subrayó que “los trabajadores no obtienen nada a cambio” con el nuevo esquema propuesto por el Ejecutivo. Además, rechazó el argumento oficial de que la flexibilización laboral garantice empleo formal. “La formalidad puede existir de otra manera”, indicó.


